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jueves, 25 de octubre de 2012

Y el Premio Nacional de Narrativa es para...

...Javier Marías, que, además, consecuente con sus palabras de años anteriores, lo ha rechazado. Según su comunicado oficial, no hay más que coherencia en la decisión tomada; ni política, ni crisis... pero, honestamente, es un alivio que en los tiempos que corren, con presupuesto cero destinado a libros en las bibliotecas públicas, subida de tasas académicas, descenso en la concesión de becas, aumento del paro y de la precariedad laboral, recortes en educación y sanidad -entre otros- y un largo etcétera, haya quien, consciente de que se puede permitir decir No a 20.000 euros del fondo público, lo haga.

¿Que lo podría haber donado? Cierto es. Sin embargo, a nivel personal, creo que es más lógico haber seguido al pie de la letra lo que ya vaticino en su día. Significa mucho porque es una vergüenza que en época de recortes se pegue el tijeretazo a todo menos a lo que es prescindible. Se me ocurre más honorable por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte anunciar la no concesión del premio -ni este, ni ningún otro similar- durante este año por considerar prioritario utilizar la cuantía monetaria asociada en causas más urgentes. 

Por otro lado, si, dada la personalidad de Marías, que en más de una ocasión ha mostrado, era posible dicha negativa, ¿a cuento de qué se arriesgan a dárselo? Podía pasar y, señoras y señores, contra todo pronóstico en una sociedad en la que los valores parecen contar cada vez menos, ha pasado. 

En definitiva, podrá caer mejor o peor, ser vanidoso o el más humilde de los mortales, tener motivos sociales o, simplemente, personales,  pero que ha dado una lección de coherencia -con o sin pretensión- a quienes menos la tienen y más habrían de hacer uso de ella, pues sí. Un fuerte aplauso desde este blog. 


miércoles, 6 de junio de 2012

Buen viaje, Mr. Bradbury:

Hace unas horas nos enteramos del fallecimiento de Ray Bradbury, autor cuyas historias han formado parte del itinerario lector de much@s de nosotr@s y que hoy son relectura imprescindible. Ni qué decir tiene de la tristeza que nos da y el agradecimiento que, como viajer@s de mundos imaginarios que somos, le tenemos. 

Fahrenheit 451 y Crónicas Marcianas son, seguramente, sus más conocidos títulos, pero es justo recordar otros como uno que para mí es especialmente entrañable: El árbol de las brujas (The Halloween Tree). 

Fue una de mis primeras lecturas de adolescencia (pre, para ser más precisa), la carta de presentación de un gran escritor al que conocí a través de cierta película de Truffaut. En la edición de Minotauro que conseguí en la biblioteca, una tenebrosa calabaza vaticinaba el argumento: conocer el origen de los ritos celebrados en Halloween a través de viajes en el tiempo, aventuras, personajes tenebrosos y amistad. Muy sencillo, pero inmensamente especial. 

Así que hoy, cuando he leído que a los 91 años ha decidido tomar el tren-lanzadera que lleva a esos mundos fantásticos, este título ha surgido en mi mente. Porque si hoy soy (somos, me atrevo a decir) un conjunto de afectad@s por el Síndrome del Lector Selectivo es gracias a autores como el gran Ray, que compartió su mundo imaginario, su visión de la vida y particular lectura del mundo, esas ganas de vivir y amar que le caracterizaron, con todo aquel que quiso leerlo. 

Como pequeño homenaje, la adaptación animada de esa primera lectura. Y como final de esta entrada, las palabras de su nieto al anunciar la noticia en io9 "Si tuviera que hacer alguna declaración, sería lo mucho que le quiero y le echo de menos, y espero con interés escuchar los recuerdos que tienen de él los demás"